A PROPÓSITO DE SILASDe André Frossard:"¿Como se puede aprender algo útil y verdadero sobre la Iglesia? Mislibros, mis Voltaire, mis Rousseau, mis exploraciones de la nadafilosófica y mis hacedores de guerra civil sólo se referían a ella entérminos difamatorios; se agarraban a sus pequeñeces y acentuaban susfaltas; olvidaban sus buenas obras e ignoraban sus grandezas yesplendores que, lamantablemente, no llegaban al intarior de susespiritus, porque estaban enteramente preocupados de sí mismos ytrataban de evitar la admiración como una humillación.Mis libros reconocían cual había sido el poder que antiguamenteejercía la Iglesia, pero con la finalidad de censurarúnicamente.....nunca se referían a los mártires ni a los santos; semostrban con exceso esmerados en destacar la cabeza política de laIglesia terrenal, pero silenciaban todo lo que tuviera relación con sucorazón evangélico. Yo sabía todo acerca del comportamiento despóticode Julio II, pero lo ignoraba todo del amor poético de San Franciscode Asís.Nadie me ha dicho que, si la Iglesia no siempre había acertado, por lomenos había conservado la fe, y que únicamente era la fe la que la quehabía conseguido en esta tierra la armonia. Nadie me dijo que laIglesia nos había dado un rostro a quienes no sabemos con exactitud sisomos dioses o gusanos. La Iglesia sabía, y constatamos que era laúnica en saberlo en este siglo de terror, lo que implican ladeportación y la muerte....En fin que nadie me dijo en esos libros que los dogmas de laIglesia eran las únicas ventanas oradadas en el muro de la noche quenos envuelve; y que el único camino abierto hacia la alegría era elpavimento de sus catedrales, desgastado por las lágrimas.La santidad de la iglesia me impresiona, sus debilidades eimperfecciones aquí en la tierra me tranquilizan y me la hacen máspróxima. Porque la realidad es que yo tampoco soy un serperfecto.....Por lo general sólo tenemos la visión de una infima partede esa inmensa proa sumergida con nosotros... sólo ese pedazo de laquilla del barco carcomida por la sal a la que los críticos se agarrancomo lapas. Pero y lo demás,lo que centellea por encima de las aguas?"


